miércoles, 28 de julio de 2010

México: venta de mujeres de pueblos indígenas

La venta de mujeres en la región de La Montaña o algunas comunidades
de la Costa Chica, en Guerrero sigue, donde una niña vale desde un
cartón de cerveza, hasta 15 mil pesos.

(16 de agosto de 2008, Acapulco, Guerrero) Es niña, virgen, inocente,
sana, 11 años de edad, todavía sin formas y vale desde un cartón de
cerveza hasta 15 mil pesos, o bien, se le puede cambiar por un
becerro.

Se trata de la venta de mujeres en la región de La Montaña o algunas
comunidades de la Costa Chica, en Guerrero.

Pueden usarlas como criadas, servidoras sexuales, compañeras o para
venderlas al mejor postor en este estado o en la frontera norte.

Argumentan que es una "tradición" basada en los usos y costumbres de
estos pueblos, indígenas sobre todo, y que no consideran que sea un
delito, aunque para todo el mundo el ilícito se llama "trata de
blancas".

Apenas el año pasado se hizo en el Congreso guerrerense una reforma
legislativa para tipificar dicho delito; a la fecha no hay un solo
consignado o castigado.

Para Rosa María Gómez Saavedra, secretaria de La Mujer en Guerrero,
"existe una complicada problemática que data de hace siglos, en donde
no se valora a las mujeres y se les condena a ser objetos. Tiene que
difundirse, dice, que se trata de un delito, y las autoridades como
los ciudadanos deben estar informados de esto".

Ella misma reconoce que no hay estadísticas, registros, ni datos
precisos acerca del número de niñas que se venden en esas regiones.
Tampoco de las que, engañadas, son enviadas a otras entidades como
servidoras domésticas o sexuales.

Pero no sólo se da el fenómeno de venta, sino que, además, en muchas
de esas comunidades la violencia contra ellas es constante.

Elsa Zamora, estudiosa en la materia, señala que "no se considera a
las mujeres como seres humanos; hay sitios donde no las dejan ni
hablar y menos ejercer su derecho a votar".

Prevalecen acciones impunes como los incestos o violaciones, en
comunidades humildes en donde la ley no existe.

Relata la historia de una mujer adulta que, con sus 35 años y dos
hijas, no sabía leer ni escribir, y carecía de cualquier documentación
y, por lo tanto, sus descendientes no tenían ningún papel oficial.
Ella había sido vendida a la edad de 11 años; primero fue a casa de un
hombre casado, luego fue revendida y salió de esa zona, hasta que
escapó y llegó a Acapulco donde logró cambiar su vida; con la ayuda
necesaria ahora ya tiene sus documentos esenciales.

ESCLAVITUD TOLERADA

Al proclamar la Independencia de México en 1810, el cura Hidalgo
abolió la esclavitud y sin embargo persisten formas de mantener
esclavizadas, en este caso, a seres humanos como las mujeres, sobre
todo indígenas.

En 1946 se instituyó a nivel internacional la Comisión de la Condición
Jurídica de la Mujer, que ha promovido diversos foros, conferencias y
proclamas a favor de las féminas; de ahí salió, precisamente, la
Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
contra la Mujer, que fue aprobada en 1979 por la ONU y entró en vigor
en 1981, con la firma de diversos países, entre ellos México.

Conforme a Naciones Unidas, "el espíritu de la CEDAW tiene como
objetivos fundamentales reafirmar la fe en los derechos humanos
fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona y en la
igualdad de los derechos de hombres y mujeres".

Destaca, asimismo, que "los ejes centrales son los derechos civiles y
la condición jurídica y social de la mujer; los derechos relacionados
con la reproducción humana y con las consecuencias de los factores
culturales, en la dignidad y el valor de la persona y en la igualdad
de los derechos de hombres y mujeres".

Y hay más: la Conferencia Mundial para los Derechos Humanos de Viena
de 1993; la Declaración de Naciones Unidas sobre la Eliminación de la
Violencia contra las Mujeres en el mismo año, la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer, además de la Convención de Belem do Pará, la de
Mujeres de Beijing y muchas más.

Pues todo eso no le importa a los hombres que mandan en los pueblos de
La Montaña y algunos de la Costa Chica; muchos no hablan español ni
quieren entenderlo y otros, incluyendo autoridades, se basan en usos y
costumbres de las comunidades, y consideran sin ningún problema la
venta de las pequeñas.

TRATA DE BLANCAS IMPUNE

No puede estar ausente de esta discusión la Comisión Nacional de
Derechos Humanos, que señala que miles de personas son víctimas de una
nueva forma de esclavitud que es la trata de personas.

"Este flagelo que, además de presentar un desafío a los gobiernos
significa una grave amenaza a la convivencia armónica de los
gobiernos, significa una grave amenaza a la convivencia armónica de
los pueblos, y constituye un brutal ataque a la libertad y a la
dignidad de los seres humanos"...

Es, subraya la CNDH, un problema de orden público mundial, y de
seguridad nacional, porque involucra flujos migratorios, situación de
pobreza y la peligrosa actuación de la delincuencia organizada
trasnacional, aparte de que se agrava la tensión política y social.

Se han realizado diversos estudios sobre lo que sucede en la zona de
La Montaña en Guerrero y uno de ellos se refiere a la migración.

Tanto la profesora de la UAM, Beatriz Canabal Cristiani, como la
investigadora de la UAG, Gabriela Barroso, señalan en una
investigación que ..."el analfabetismo y la falta de manejo del idioma
español las vuelve dependientes de otros, pero estudios más recientes
señalan cambios importantes en su actitud y comportamiento a un medio
hostil y discriminatorio".

Entre sus opciones para buscar mejores alternativas de vida están la
Ciudad de México y Acapulco, y en ambas encuentran casi siempre un
trato injusto y discriminatorio. Especialmente se dedican a las
artesanías o a ofrecer masajes, aplicación de tatuajes o laboran como
sirvientas.

Hace poco se conformó el Frente Regional Femenino, con la
participación de representantes de nueve comunidades de la región de
La Montaña, pero nada se sabe de sus resultados.

Rutilio Vitervo Aguilar, presidente municipal de Metlatónoc, dijo
recientemente que esa práctica de la venta de niñas y jovencitas
prevalece y que los medios de comunicación son fundamentales para
erradicar ese fenómeno. Señala la voz de las comunidades que se debe,
simplemente, a los usos y costumbres.

SENSIBILIZAR A TODOS DEL PROBLEMA

Rosa María Gómez Saavedra, secretaria de La Mujer en Guerrero, dijo
que está en su fase de experimentación un programa especial para
luchar contra la violencia que sufren las mujeres y, dentro de ello,
resalta la urgencia de que todos se sensibilicen de que la trata de
blancas es un delito que se paga con cárcel, y que antes que nada
deben tenerlo presente los funcionarios públicos.

Reconoce que no se ha logrado informar con suficiencia y efectividad a
todos los pueblos involucrados en esta seria problemática, y que es
fundamental que se eleve la difusión de este ilícito que condena a
muchas mujeres a una vida de sufrimiento inaudito.

Se conocen las historias repetidas de muchachas que se quedaron ahí a
convivir con un hombre y su esposa, como sirvienta y acompañante
sexual; del viudo que compró a una joven para que fuera su pareja, no
obstante la diferencia de edades, y de quienes llegaron hasta Tijuana
para trabajar en los table dances o, más cerquita, en Acapulco, donde
lo mismo hacen "trencitas" que son explotadas sexualmente.

Durante una reunión de mujeres, celebrada recientemente en Puebla, se
denunció abiertamente que la venta de niñas y jovencitas se da en
poblaciones como Xalpatlahuac, Cochoapa, Metlatónoc, o en las
cercanías de Tlapa o Huamuxtitlán.

Para quienes están involucrados en todo esto, especialmente los
padres, hermanos, abuelos o tíos, no hay venta de mujeres, sino
simplemente se da una "dote" por la pequeña y es para que se junte o
se case con algún hombre. Pero de su futuro, no les interesa nada.

En esta región, donde están las comunidades más pobres de América
Latina -Cochoapa y Metlatónoc-, las mujeres viven sojuzgadas y de
frente a una gran muralla construida por el atraso, la ignorancia y la
impotencia.

A quienes las ofrecen y venden, no les importa que sean seres humanos,
que tengan sueños o ilusiones, o que no sepan leer ni escribir; sólo
quieren algo de valor a cambio de que se vayan de esos pueblos.

Y a ellas, con un porvenir incierto aunque lleno de peligros, nadie
les pregunta si saben amar o si les gustaría casarse con el hombre que
ellas quieran.

Licencia del artículo: Copyright - Titular de la Licencia de artículo:
El sol de Acapulco

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada